jueves, 22 de noviembre de 2012

Crítica 'César debe morir'


Trailer

Crítica
Maten a César


Y tras la crítica de la semana pasada, el cine me sigue sorprendiendo. Este viernes se estrena la nueva película de Pablo y Vittoria Taviani (que ya lleva el oso de Oro en la trastienda), el film sigue los pasos de Fabio Cavalli, organizador del taller de teatro de una crítica italiana donde se representara Julio Cesar.

Lo curioso es que los convictos son realmente convictos, de hecho, prácticamente es un  documental. El caso es que es un film brillante, enseñando todo lo libre que se siente uno al actuar incluso estando entre rejas. Resulta hermosamente irónico.

Y la ironía sigue cuando puedo afirmar sin problemas que el reparto, esa serie de nuevos actores, es uno de los mejores del año. Cada uno de los convictos retrata a la perfección la soledad y la libertad, y en ocasiones te hielan la sangre con tan solo una mirada.

 Al no tener una trama compleja, había que contarla de una forma especial, y los Taviani deciden rodar casi toda el film en un precioso blanco y negro, para dar el color en la parte redundante de la película. Y, eso sí, haciendo planos brillantes a casi cada minuto. De nuevo, es irónico lo hermosa que puede parecer una cárcel.

En conclusión, una película muy disfrutable sobre una gran forma de vida como es el teatro, capaz de hacerte volar estés donde estés.  Si ya lo decía Chaplin, la vida es una obra de teatro que no permite ensayos…

8/10

martes, 13 de noviembre de 2012

Crítica 'Holy Motors'

No estoy muy seguro de que lo que haya escrito sea una crítica, pero tampoco de si lo que he visto es una película. Gracias por leer y por las 20.000 visitas que hemos superado :D


Trailer 

Sinopsis
Un día en la vida de un ser con múltiples caras: asesino, mendigo, ejecutivo, monstruo, padre de familia... El protagonista tiene una identidad completamente distinta en cada una de estas vidas. Encarna personajes como si se tratase de una película dentro de una película. ¿Pero dónde están las cámaras, el equipo de cine, el escenógrafo? ¿Y dónde está su casa, su refugio?

Crítica


Dulce locura

Hace 40 años, Malcolm McDowell decía la siguiente frase en ‘La naranja mecánica’: “Es curioso que los colores del mundo real solo parecen verdaderos cuando los videamos en una pantalla”. Es posible que muchas veces no nos demos cuenta de lo que tenemos hasta que lo vemos reflejado en (por ejemplo) una pantalla de cine. Quizás ese sea uno de los objetivos del cine, no lo sé. Pero, estimado lector, ¿Por qué le gusta el cine? Para mí el cine tan solo son fotogramas repletos de sentimientos, que precisamente buscan eso, hacer sentir cosas al espectador. Hay películas que hacen llorar, otras hacen reír, algunas vergonzosas y otras aterradoras. Pero lo importante es que sientas (o que hagas sentir) con solo una cámara, un proyector y la imaginación. Esa es la esencia del cine, sentir.

¿Por qué he soltado este rollo? Sencillamente porque hay veces que la película se transforma en el sentimiento. Amor, dolor, miedo, angustia, odio, coraje, alegría, deseo... Todas esas cosas, y más, son las pequeñas piezas que componen ese puzle llamado ‘Holy Motors’.

Y ese puzle perfectamente podría ser la creación de David Lynch, quien comparte esa extraña locura con el director de Holy Motors, ya que no es una película precisamente normal. Eso, si no lo sabíais ya, debéis tenerlo claro. No os enfrentáis a algo que se ve y se olvida, ni algo fácil de comprender. Esta es la película más extraña de los últimos años, es como un truco de magia donde Leos Carax nos hipnotiza, prohibiéndonos dejar de mirar la pantalla durante esas 2 horas que dura el film. Y casi siempre estas apreciando imágenes realmente fascinantes, imágenes que muestran la belleza. Porque la vida es bella y, por dios, que bello es vivir
 Esto...¿Qué?
Perdón, que me vuelvo a despistar.           
‘Holy Motors’ aparte de hablar de lo hermosa que es la vida, es una carta de amor al cine. Eso parece estar de moda, ¿No? Entre invenciones de Scorsese y artistas y toreros mudos se ve que existe ese amor por el cine, ¿Eh? Pero Holy Motors es diferente, esta se podría considerar una revisión a muchos género cinematográficos según avanza el protagonista, cada tarea que realiza, un género distinto. Pero manteniendo siempre esa belleza que deslumbra el film, aunque a veces muestre cosas que rozan el máximo de lo bizarro o la fealdad.


‘Holy Motors’ es el raro de la clase pero quién sabe si al verla descubres que es maravillosa. Puede que no lo veas como yo y quieras marginar esa extraña obra pero, sea como sea, tienes que decidir. Imposible que te deje indiferente. 

Y la brillante ganadora del festival de Sitges cuenta además con un sublime protagonista, Denis Lavant se muestra camaleónico y fascinante. Haciéndonos creer que interpretar es fácil de una forma terriblemente perfecta.

El film de Carax es una de las mejores películas del año, si, y una obra maestra, si. Pero da igual. Lo divertido es disfrutar de ella y, sobretodo, tras ella. Sentarse en la butaca y admirarla. Pensar como a alguien puede ocurrírsele tal cosa. Saber que el cine es la vida y que la vida es el cine. Y aunque nadie mire, aunque no haya cámaras, el espectáculo debe continuar.  

8,5/10